Por el Ingeniero José Luis Faletty.
Entorno : Enero de 1970, Competición SCA se encuentra en una excelente situación económica debido al importante contrato que la unía a Shell ya un año anterior de importantes logros deportivos. La conformaban sus dos propietarios, una Oficina Técnica con tres personas, dos pilotos, dos chapistas, un “plastiquero”, un pintor y alrededor de seis o siete mecánicos, excepto los dueños y los pilotos, todos personal a sueldo. Se estaba por adquirir un importante inmueble que tenía en PB un amplio taller, el depósito de materiales, piezas y componentes, vestuario para el personal con su baño, un sector para armado de motores y se planificaba la construcción de la sala para el banco de prueba de los mismos. En el 1er. piso había cuatro grandes oficinas, baño, cocina y una gran terraza. El año comenzaba con dos importantes desafíos, un nuevo reglamento para la categoría SP con cambios significativos, lo que obligaba a encarar un nuevo auto y una nueva estructura en el área de diseño ya que el responsable, Pedro Campo había sido contratado por la CCGM para su nueva estructura deportiva y un poco antes se había ido a trabajar a Pininfarina el especialista en estilo, Jorge Arcuri.
Breve reseña de los principales responsables :
Horacio Jorge Steven: Accionista principal y presidente, se encargaba de la parte comercial, administrativa y RRPP. Idealista total, prácticamente no intervenía en la parte técnica.
Rodolfo Antonio Fraga: Accionista minoritario. Responsable de la planta (Ingeniería y Taller). Una de las personas con mayor criterio técnico que he conocido en mis casi 50 años de Ingeniero y que no tiene el lugar que merecería en la historia de nuestro automovilismo por su visceral desprecio por el periodismo, cosa que no disimulaba. Bohemio total.
José Luis Faletty: Ingeniero recién recibido, con ganas de comer al mundo, con ideas propias cuando no tenía experiencia para tener ideas propias.
Resumiendo: El nuevo diseño estaba en manos de un inexperto, guiado por un bohemio supervisado por un idealista. ¡Fetén, fetén!
Diseño del auto: Es importante hacer una acotación. La ingeniería de cualquier producto tiene dos etapas, una de diseño, lo que se hace en el tablero y el desarrollo, que es el perfeccionamiento sobre los prototipos. En la actualidad con todo lo virtual esto quedó ampliamente reducido, pero en esa época era fundamental. Como en un principio, épocas de vacas gordas (después veremos que las vacas enflaquecieron tanto que se murieron) los dos primeros autos eran para el equipo, se “voló” en el diseño, dejando “puertas” para analizar en el posterior desarrollo. Esto no pudo existir. Si uno busca en el Centro Argentino de Ingenieros una definición, encuentra: “El ingeniero es un administrador de recursos” Con este sabio criterio tendríamos que haber dicho: “Nuestro F1 todavía es un auto con motor trasero ganador, luego, sobre este auto y con un lindo disfraz, haremos un SP spider (no spyder) motor trasero rápido, barato y ganador, mientras pensamos en su reemplazo a dos años, pero... "Resumiendo". Como buen ingeniero (disculpen la presunción) no me gusta lo rígido, ergo diseñado un auto muy libre en sus reacciones, especialmente en rolido La experiencia demostró lo contrario, lo hubimos visto en el desarrollo, yo era seguidor de la teoría de los '60, autos muy sobrevirantes es de equilibrio inestable y requiere un manejo muy fino y desgastante (no le gusta a los pilotos) Recomiendo ver en las fotos del auto original y posteriores, el diámetro de las
barras estabilizadoras ,
hicieron que el primer prototipo, sin ninguna prueba fuera a manos de Jorge Cupeiro. 13 pulgadas, hubo que poner de 15. Los discos de frenos y sus pinzas estaban diseñados (tener en cuenta que los frenos eran interiores y había que tener en cuenta problemas de vibraciones) para un modelo AP extremadamente livianos, Cupeiro le puso unos discos y pinzas dignas de un tanque Sherman, vaya a saber a qué auto estadounidense equipaba, (esto me recuerda a que en un viaje a EEUU Pairetti trajo unos neumáticos de Indy, los quiso poner al Trueno Naranja en Rafaela, Fraga se opuso restrictiva, pero Steven, hombre de RRPP le dejó ponerlos (Fue cuando se desbarrancó en la curva de mayor peralte.) El auto se entregó a Cupeiro sin motor, lo iba a poner él y sin pintar.
La extrema situación económica y las multas que había que pagar a Pedro Víctor Delamare si no se cumplió la fecha de entrega de otra unidad hizo que, aprovechando un "coqueteo" de Cupeiro con Ford, Steven le comprara el auto, consigue que también pagaran el motor y caja. de Jorge y así, el auto, sin siquiera manejarlo nadie una cuadra se fuera para Brasil.
Es importante recordar que Delamare compró el auto para correr el campeonato brasilero y principalmente la Copa Sud-Am. Para el campeonato brasilero, Avalone, que fabricaba en Brasil los "Lolita" bajo licencia consigue, y me parece perfecto, que los autos deban ser brasileros y para la Sud-Am, Carman, presidente del ACA a espaldas de la Asociación de SP acepta que sigan corriendo los autos europeos como el Alfa 33 de Fernández o el Porsche de Pereira Bueno. Esto hace que Delamare le canjee el auto a Avalone (según tengo entendido) para no quedar fuera de competencia. El tiempo, con Berta/Di Palma demostró el error. Ahí perdí la historia del auto, es más, pensé que sacadas las piezas utilizables hubieran sido cortadas a "boca de horno". Pero me enteré que está en un museo de Brasil.
Más información sobre el Trueno Spyder y el Ing. José Luis Faletty
Fotos del proceso de construcción originales, aportadas por el Ing. José Luis Faletty.






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